El Visionario en ti es orientación hacia el futuro y síntesis simbólica. Miras un conjunto de señales sueltas y ves la figura que forman: aclaras dirección y ves posibilidades antes que otros. Esa anticipación no es adivinación, es una forma de leer patrones. Cuando un grupo está atascado en el detalle, tú levantas la vista y nombras hacia dónde apunta todo esto, y de repente el camino aparece donde parecía no haberlo.
Su reverso es el mismo don llevado al exceso. Cuando cada posibilidad abre otra, puedes dispersarte en demasiadas ideas sin aterrizar: mucha dirección y poco terreno recorrido, empezar en un sitio nuevo antes de terminar el anterior. La visión se multiplica y se diluye. La medicina es convertir cada visión importante en un paso concreto y sostenible: una sola acción real basta para que lo que ves empiece a existir.
